Copa Colegial  2016 & Bifrutas

1 de Abril de 2016. Colegio San José Del Parque

56

Semifinal Masc.

Final

1
2
3
4
OT
20
18
4
14
0
13
13
9
15
0
50

¡Locura colegial y los Tigres a la Final!

Crónica: Mario Marty Agudo. Fotos: Laura García Higueras|2 Abril, 2016|Comenta este partido

El primer día de abril anuncia a los más desganados que la primavera está a la vuelta de la esquina, pero esta vez este día tenía una función más especial si cabe… ¡que no era otra cosa que acoger una de las espectaculares semifinales de la Copa Colegial & Bifrutas 2016! La antesala de la Gran Final tenía esta vez nuevos participantes que lucharían a capa y espada por rozar la gloria del estandarte, tan cerca ya. Dos equipos plagados de estrellas y con la peculiaridad de no tener campo propio donde defender su nombre, pero que en alas de su volcada afición han conseguido sortear los obstáculos para llegar a uno de los partidos más importantes del año, estamos hablando nada más y nada menos que de los Tigres de Maristas Chamberí y de los Mosqueteros de Montpellier.

Una semifinal sin favoritos que se disputó en el colegio San José del Parque y en la que cualquier equipo podía dar la campanada y hacerse con un hueco en la final tras vencer en unos cuartos semejantes al mismísimo infierno. Montpellier se presentaba en el encuentro tras la victoria contra uno de los mejores equipos de la competición, los Leones de Mirabal, en su feudo y por una mínima renta de 4 puntos que se disputó hasta el último minuto. Por su parte, Maristas Chamberí llegaba a las semis tras imponer su garra en el último cuarto a los feroces dientes de los Raptors de Liceo Sorolla, ganando uno de los partidos más difíciles de los que este equipo había disputado en la Copa Colegial.

Con ambos combinados curados de espanto y con el único objetivo de hacer historia, ¡comenzaba el encuentro!

 Primer cuarto: Los Tigres imponen su ritmo

Tras la espectacular presentación en la que parecía que alguien hubiese subido el volumen de la grada con un botón ante la ferocidad de los gritos de las aficiones, todo estaba listo para el salto inicial. Los Tigres aprovechaban el empuje y con entusiasmo empezaban el encuentro con mayor intensidad y con el balón entre ceja y ceja. A pesar de la envergadura de jugadores como Guillermo Bastante por parte de Montpellier, los chicos de Maristas atacaban el rebote como una jauría desenfrenada y sumaba de igual forma la primera y segunda canastas el Tigre Gabriel Gil, que con 9 puntos en el período presentaba sus credenciales como MVP Under Armour de la semifinal anotando desde todos los lugares del campo y dejando una muestra de lo calentita que estaba su muñeca.

Montpellier intentaba responder, pero la zona inteligentemente plantada en aquella pista algo estrecha por el coach Tigre Sergio Padros dificultaba en gran medida los ataques de los Mosqueteros, que sólo conseguían romper la defensa moviendo con especial rapidez el balón y por medio de Jorge Medina, quien encontraba el aro rival por tres veces consecutivas y mantenía a su equipo en la pomada. Aun así, los fallos de Montpellier permitían a Maristas salir rápido al contraataque y aumentar su ventaja hasta los 8 puntos gracias a la gracilidad de jugadores como Pablo Suárez (un auténtico animal en la primera parte del partido), y de Pablo Alonso.

 Segundo cuarto: Misma dinámica y partido de cara para los Tigres

El partido mostraba una ardiente intensidad que sólo podía parar los fallos del marcador electrónico, que demoraban el inicio del segundo período mientras los entrenadores aprovechaban para desgañitarse dando instrucciones. Con el problema finalmente resuelto, la atención volvía a la cancha donde el partido seguía moviéndose por los mismos derroteros. La zona de Maristas estaba demostrando ser un hueso duro de roer y Montpellier encadenaba hasta tres pérdidas consecutivas en su afán de atacar antes de que la zona rival se colocase. Mientras tanto, Pablo Suárez estaba siendo un verdadero “killer” para Maristas y los Mosqueteros no encontraban la fórmula para pararle. El 28 verde demostraba su inteligencia moviendo con gran soltura a sus compañeros, leyendo bien el juego y anotando absolutamente todo lo que caía en sus manos: 2+1, penetraciones, triples…puro espectáculo colegial.

Sin embargo no está en el ADN de Montpellier la palabra rendición, que por fin encontraba una solución para anotar, que no era otra que darle balones al gran Guillermo Bastante. Tras un triple de Miguel González llegaba el monopolio del pívot Mosquetero, que abría la zona con tiros desde el poste alto y aprovechaba sus centímetros para ser un valor seguro jugando de espaldas. Gracias a su efectividad (8 puntos en el cuarto) y al empeño de Jorge Medina lanzándose al suelo sin ningún resquemor o peleando cada balón al más puro estilo Dennis Rodman, se llegaba al final del cuarto con 8 puntos de ventaja para Maristas Chamberí, que mantenía su ventaja y sumaba efectivos como para soñar con la final, puesto que aparecía también Jorge García para finalizar la primera parte con un sencillamente espectacular 2+1 que increíblemente acababa dentro del aro.

 Tercer cuarto: Montpellier se concentra y frena a Maristas

Los Mosqueteros necesitaban algo a lo que aferrarse cuanto antes para mantenerse en juego y tenían muy claro que la remontada empezaba atrás, en la defensa. Así, el entrenador de Montpellier Leandro Bautista apostaba desde el inicio por una zona de cuatro jugadores, dejando a su base Miguel González con la única misión de ser la sombra del Tigre Pablo Suárez y frenar su producción, algo que funcionó a las mil maravillas. Con uno de sus baluartes perseguido en ciego, Maristas dejó la responsabilidad en otras buenas manos, las de Gabriel Gil y Jaime García, que anotarían los únicos 4 puntos del cuarto para su equipo.

Ahora sí funcionaba la defensa de los Mosqueteros, que conseguían robar la pelota en varias ocasiones y cambiar la dinámica del partido. Esta presión defensiva unida a la explosión ofensiva de Guillermo Bastante cambiaba las caras de los jugadores de Maristas, que eran incapaces de hacer frente el vendaval del 7 Mosquetero, que lo hacía todo por sus compañeros en una de las actuaciones individuales más portentosas de lo que llevamos de Copa Colegial: subía la bola, taponaba, asistía y asumía la responsabilidad del ataque de su equipo, blandiendo multitud de recursos que dejaban con la boca abierta a los allí presentes, desde un dribbling y penetración impropios de un jugador tan alto hasta lanzar los triples con una facilidad pasmosa y que dejaba a su equipo tan sólo 7 puntos por debajo en el marcador y con todo por decidirse en último cuarto.

 Último cuarto: Dos equipos en un duelo por la gloria

Quedaban 8 minutos y después de ir todo el partido por detrás los Mosqueteros ya estaban allí, llevados en volandas por los gritos de “¡sí se puede!” que coreaba su público y rebosantes de confianza tras lograr secar a su rival en el cuarto anterior. De nuevo el tiempo se ralentizaba y algo parecía haber cambiado en el ambiente, los Tigres habían perdido confianza y eso se notaba en sus jugadores cabizbajos que contrastaban con la ilusión de los rostros de los chicos de Montpellier. Quedaban 8 minutos de infarto, la Gran Final espera sólo a uno, el que más tesón demuestre, y todos ellos lo sabían.

Y vaya si lo sabían. El período decisivo comenzaba con un triplazo de Jorge Medina que ponía a Montpellier a 4 puntos y hacía estallar la grada visitante, pero no por mucho tiempo pues le respondía ipso facto otro triple de Jaime García que se erigía como salvador de los Tigres en un momento crucial ya que a Maristas le costaba anotar. Montpellier no se alocaba y buscaba las ventajas en el poste, donde ahora entraba en juego Raúl Rodríguez para anotar dos puntos más. Pero este era el cuarto de Jorge Medina, que lanzaba nuevamente de tres y conseguía los puntos que tan anheladamente buscaba su equipo, cogiendo incluso su propio rebote tras un tiro libre fallado en la siguiente jugada y recuperando el balón, ratificando que la palabra lucha en el diccionario debería llevar  una foto suya  y demostrando por qué fue elegido MVP Under Armour del partido para los suyos. ¡Qué barbaridad!

Llegaba el clímax del partido y Montpellier se ponía a un punto tras otra gran canasta de Guillermo Bastante, ventaja que aumentaba a tres tras una pérdida y posterior tiro que enchufaba Pablo Alonso para los locales. Nadie se arredraba y con dos minutos tan sólo por jugarse llegaba el momento que los Mosqueteros habían estado persiguiendo todo el partido, ya que un triple inconmensurable de Guillermo Bastante empataba el encuentro a 50. La remontada era un hecho y daba un punto extra de moral a Montpellier, que se veía por fin capaz de ganar este apasionante duelo.

Los segundos iban descontándose en el marcador y Montpellier entraba en bonus, por lo que los jugadores de Maristas se enfrentaban al drama de unos tiros libres absolutamente decisivos. Pablo Suárez reaparecía para anotar sus dos lanzamientos desde la línea y el marcador lucía con un ajustado 53-50 para los Tigres con treinta segundos por disputarse. Los Mosqueteros querían anotar rápido y el balón llegaba a las manos del baluarte de Montpellier en una posición tremendamente buena para lograr el empate, pero el triple de Guillermo Bastante no entraba, el rebote salía largo y Gabriel Gil metía la canasta fácil sin oposición que certificaba el triunfo y el pase a la Final de los Tigres de Maristas.

Con todo ya decidido y el retumbe del pitido final, el panorama se antojaba bien distinto para los dos contendientes que lo habían dejado todo en el campo. Las lágrimas de rabia afloraban en las caras de los jugadores de Montpellier, que tuvieron el triunfo al alcance de la mano pero que vivieron finalmente la faceta más cruel del deporte. Y es que es muy fina la línea que separa el cielo con el más profundo de los abismos, pero es así y los Mosqueteros pueden estar orgullosos del empeño que mostraron en esta tarde de viernes sobre la pista y que debe servir para alimentar su ilusión y sus ganas para la próxima edición de la Copa Colegial & Bifrutas.

La otra cara de la moneda nos deja la gloria que por primera vez alcanza Maristas Chamberí en un gran ejemplo de coraje y que se enfrentará en la Gran Final de la Copa a Agustiniano. El trabajo ya está hecho y sólo queda disfrutar del momento para ratificar el buen juego que está desplegando este equipo, que tiene delante un último escollo para abrazar con fuerza el Estandarte y gritar a los cuatro vientos: “¡Lo conseguimos!”.

¡Comienza la semifinal!
¡Comienza la semifinal!
La lucha fue intensa
La lucha fue intensa
La dura derrota
La dura derrota
Medina y Gil, MVP
Medina y Gil, MVP'S

Comentarios  

Para poder comentar debes iniciar sesión.
Puedes iniciar sesión también con tu cuenta de facebook.

Bifrutas
IconGame