Copa Colegial  2016 & Bifrutas

19 de Febrero de 2016. Colegio Liceo Sorolla

81

2ª ronda Masc.

Final

1
2
3
4
OT
24
22
19
16
0
6
4
8
3
0
21

¡Rompecorazones!

Crónica: Antonio Morilla Fotos. Javier Boned|20 Febrero, 2016|Comenta este partido

Partido dominado de cabo a rabo por los chicos de Luis de Sigmaringa en duelo perteneciente a la segunda ronda de la Copa Colegial Bifrutas 2016. Los Raptors, liderados por un imperial Álvaro Ruiz, avasallaron a su rival, que pese al indomable esfuerzo de Javier Muñoz, no pudieron meterse en el partido en ningún momento.

El esfuerzo colectivo y la técnica individual de los locales fueron demasiado para unos jabalís que no dejaron de intentarlo hasta el último segundo.

Sin duda, este Liceo Sorolla, el juego de estos  Raptors enamora…y  ante su público demostraron ser unos auténticos “rompecorazones”

Primer cuarto. Avalancha Raptor.

El partido comenzaba a una velocidad endiablada, con unos jabalís que buscaban el contraataque mientras que Liceo Sorolla apretaba en defesa para evitar lanzamientos fáciles. Desde un principio se vio que el rebote ofensivo iba a ser fundamental. Eran los visitantes quienes pondrían los primeros puntos del duelo, una vez sobrepasado el primer minuto de juego, gracias a una canasta de Alejandro Canoa, (0-2).

Un triple de Javi Grande abría el marcador local, con el consiguiente rugir de la grada. Sagrados corazones abusaba del juego individual, mientras que los locales movían con sentido la bola. Ese juego colectivo sería clave en el inicio del partido, y fruto de ello, un clarividente, 8-2 en la mitad del primer capítulo.

Francisco Martínez iniciaba su festival anotador desde el 6,75 y Sagrados Corazones era una marioneta en manos de los Raptors. 13-2 y tiempo muerto decretado por el técnico visitante.

A la reanudación, Gonzalo Herrero se sumaba al vendaval anotador y ponía la máxima de +15 para Liceo, que aplastaba por momentos a su oponente. La diferencia en la zona era abismal, y sería ahí donde seguiría aumentando la diferencia Liceo para dejar el partido en un impactante 24-6.

 

Segundo cuarto. Álvaro Ruiz y sus secuaces.

Correcalles sobre la cancha al inicio del segundo cuarto. Alberto Armero ponía los primeros puntos del cuarto para Liceo, mientras que Sagrados Corazones seguía con la fortuna en contra. Santiago Aguilar anotaba contra tablero para los jabalís, pero la réplica nunca se hacía esperar en el bando Raptor, (28-8).

La diferencia en el marcador era importante, pero si es cierto que excesiva para los méritos que había hecho Sagrados Corazones, peleando cada balón con una enfervorecida intensidad.

Javier Muñoz daba nuevos puntos a los visitantes. Eran los peores minutos de Liceo en el partido, cómodos ante la renta que habían obtenido al comienzo del duelo. El técnico local pedía tiempo muerto a 03:22 del final de cuarto con 28-10 a su favor.

La reanudación sirvió para reactivar a los Raptors, que volvieron a hacer gala de esa mezcla intensidad+contraataque del inicio de partido. Álvaro Ruiz estrenaba dígitos en su cuenta anotadora para elevar la diferencia a veintitrés puntos, (33-10).

Nada ni nadie podía parar a los Raptors, que estaban ofreciendo un magnífico espectáculo en la cancha. El bullicio de la grada mezclaba con el sonido limpio de la canasta, repetido una y otra vez en el segundo cuarto.

Álvaro Ruiz seguía haciendo de cada penetración un acontecimiento. Suya fue la última canasta del cuarto, sobre la bocina, para dejar un rotundo 48-10 al término del mismo.

 

Tercer cuarto.  Jugar para enamorar.

Javi Grande ponía los primeros puntos del cuarto, que empezó de la misma forma que acabó el segundo capítulo, con unos Raptors imponentes.

Parcial de 6-0 de inicio para los locales, cuyo término relax no terminaban den entender. Rotaba el banquillo Gonzalo Sánchez, buscando una ansiada reacción, pero la película empezaba ya a coger tintes de pesadilla para Sagrados Corazones. Javier Muñoz ponía los primeros puntos del cuarto para los jabalís, un total de doce en el partido, bagaje escaso para competir con el talento local.

Esa canasta de Muñoz avivó a los visitantes, que consiguieron enlazar un parcial de 0-6 esperanzador para seguir compitiendo con orgullo, (57-15).

Rubén García anotaba para Liceo, tras varios minutos sin hacerlo, en un partido que, desde hace varios minutos, había sido sentenciado. Santiago Aguilar se resignaba a su suerte desde la línea de tiros libres, mientras que Liceo seguía engordando la diferencia con el paso de minutos.

Los últimos compases de cuarto agonizaron sobre el bullicio de una grada emocionada con los suyos, conscientes de que su equipo estaba ganando, pero sobre todo, estaba enamorando con su juego, 65-18.

 

Cuarto cuarto. Dejarse el alma, sea cual sea el resultado.

El último cuarto dejó destellos del más puro baloncesto colegial, con unos Raptors desatados que se atrevían a todo, y unos jabalís que compitieron hasta el final con tesón y orgullo.

Las transiciones de juego en ataque de Liceo eran una delicia. Vértigo, rapidez, un triunfo del colectivo dentro de unos auténticos ‘jugones’. El cronómetro avanzaba a la par que las gargantas locales rugían con el paso de los minutos. Diego González intentaba tirar de los visitantes, pero no, no era el día de Sagrados Corazones.

El puño en alto de Pablo Domínguez  era revelador. Un gesto breve, claro, y lleno de profunda satisfacción, partidazo él suyo. La diferencia era tremenda a 04:00 del final, (74-18). Nadie podrá poner en tela de juicio la actitud visitante, que pelearon pese a la adversidad del resultado como si el duelo estuviera equilibrado, pero el partido de Liceo rozaba por momentos la excelencia baloncestística.

Los últimos minutos de partido sirvieron para aumentar la ventaja, y para dejar claro que hay maneras y maneras de perder, y pese a lo abultado del resultado, Sagrados Corazones puede decir que batalló de todas las maneras posibles ante un auténtico vendaval de puro baloncesto. Al final del partido, 81-21.

Conclusiones

Estos Raptors  lo tienen todo…Sin duda, en cualquier quiniela sobre el Estandarte hay que contar con ellos…

Y atentos el año que viene a unos Sagrados Corazones que volverán al completo, que han demostrado calidad, corazón ( lógico) y orgullo…y que saben que en un añito las heridas del corazón se cicatrizarán

 

 

Demoledor Pablo Dominguez
Demoledor Pablo Dominguez
Muelles sorollistas
Muelles sorollistas
Jugadorazo
Jugadorazo
Ruiz y Muñoz dos jugones
Ruiz y Muñoz dos jugones

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